Piel de Naranja: Causas de la Piel de NaranjaValoración usuarios



La piel de naranja afecta sobre todo a las mujeres, ya que una de las causas principales que favorecen su aparición son los estrógenos (hormona). No existe relación directa entre piel de naranja y obesidad. No siempre el acúmulo graso de la celulitis se corresponde con un estado de sobrepeso.



Las zonas de mayor incidencia en las mujeres suele ser en piernas, muslos, rodillas, vientre, caderas y brazos, y en los hombres el abdomen con mayor presencia de celulitis.

La celulitis o piel de naranja es un problema que se desencadena en los tejidos subcutáneos. Comienza con la infiltración de grasa en estos tejidos que origina un mayor número de células grasas (adipocitos) y la degradación de las grasas por estas células. No sólo se ve aumentado el número de adipocitos, también su tamaño aumenta significativamente, lo que unido a la retención de líquidos y una deficiente circulación capilar en la zona, produce es antiestético aspecto de piel de naranja.

Las causas de la piel de naranja o celulitis no son del todo claras, lo que sí está definido son los factores que influyen en su desarrollo:

1. Hereditarios

No solo influyen los antecedentes familiares (si una madre padece de celulitis, sus hijas tendrán mayor posibilidad de desarrollarla), también hay mujeres con mayor predisposición, por ejemplo las mujeres nórdicas se ven menos afectadas.

2. Endocrinos y hormonales

Hipertiroidismo, disfunciones en la hipófisis, en los ovarios, etc. pueden originar un exceso en la producción de estrógenos que favorezca la retención de líquidos y aumente la viscosidad del material intercelular.

3. Evita el estrés

El estrés favorece el almacenamiento de grasas, ya que en esta situación, hay una aumentación de la producción de adrenalina que puede incluso provocar desajustes hormonales.

4. Insuficiencia circulatoria

La fragilidad capilar y la insuficiencia venosa dificultan el intercambio de agua y toxinas y el retorno venoso, favoreciendo la piel de naranja y la retención de líquidos.

5. Trastornos digestivos

Ciertos problemas hepáticos y una deficiente asimilación de los alimentos producen estreñimiento.

6. Alimentación

Es imprescindible seguir una dieta equilibrada, evitando excesos de sal, azúcar, alcohol, café y alimentos precocinados, que favorecen el almacenamiento de grasas.

7. Estilo de vida

La vida sedentaria, la falta de horas de sueño, llevar tacones altos y ropa ajustada, incluso permanecer muchas horas de pie, dificulta el retorno venoso y contribuye al desarrollo de una insuficiencia venosa.

8. Medicamentos

El consumo de ciertos medicamentos con alto contenido en estrógenos, como los anticonceptivos orales, favorece la acumulación de grasas y celulitis.